Nací en Barcelona en 1964, y desde que tengo uso de razón soy rico. En casa, cuando había lenguado sólo nos comíamos la parte de arriba. Por pereza de darle la vuelta.
Mi padre era diplomático. No de carrera sino de carácter. Se llevaba bien con todo el mundo, así que me metió desde muy jovencito en el mundo del espectáculo. Me puse de lanzador de cuchillos en el circo de los Muchachos pero como me tiembla el pulso después de mi debut ya sólo quedó un muchacho y cerró el circo. Luego hice de actor e incluso llegué a trabajar con Spielberg en la película Tiburón. ¿Os acordais cuando salen con el barco a darle caza ? Pues yo era la carnaza. No tenía frase pero sí un primer plano cojonudo. No era lo mío. Mi sueño es llegar a ser notario en Palencia pero mientras, paso el tiempo siendo cómico y dicen los expertos que para ser cómico soy demasiado guapo. Aunque también tengo defectos. Soy muy peludo. El otro día salté de espaldas sobre una pared de velcro y me quedé enganchado. Con Carlos Iribarren formamos el dúo Roberto y Carlos , como veis original el nombre. Estamos especializados en públicos sencillos como nosotros. En el último show había el mismo número de personas que de cejas. Estos último cuatro años me lo estoy pasando en grande en Atrévete, porque tengo unos compañeros cojonudos y porque tenemos la mejor audiencia de la radio mundial.
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