A Juan Luís Mejías, el brasas, le ha cogido la cuesta de enero hace tres años y todavía no la ha superado. Por eso ha intentado negociar con esta taxista el precio de la carrera. Aunque ella le ha dejado muy claro que ese es el precio y que no acepta regateos...

















pobrecita... que te pongas alante sin problema... y esa voz de ruiseñor.. como me gusta el brasas.
yo comparto taxi contigo si quieres, al menos una carrera que se pasaría volando... y riendo jajaja.
por dios, que el brasas no pare de actuar nunca, es la leche.
Publicado por: Cristina Maroto | 10/02/10 en 9:55